Cuando hablamos de cuidar el corazón, solemos pensar inmediatamente en hacer ejercicio, reducir la sal, controlar el colesterol y mantener un peso saludable. Sin embargo, existe un mineral que también desempeña un papel fundamental en el funcionamiento del organismo y que merece mucha más atención: el potasio.
El potasio es un electrolito que participa en funciones esenciales, como la actividad de los músculos, la transmisión de los impulsos nerviosos y el equilibrio de líquidos. Y entre todos los músculos del cuerpo hay uno que depende especialmente de este equilibrio: el corazón.
¿Por qué el potasio es tan importante para el corazón?
El organismo necesita mantener determinados minerales en equilibrio para que las células puedan funcionar correctamente. El potasio se encuentra principalmente dentro de las células y trabaja junto al sodio, el calcio y otros electrolitos para permitir la transmisión de señales eléctricas y la contracción muscular.
Como el corazón late continuamente durante toda la vida, necesita que estos procesos funcionen de manera coordinada. Por eso, tanto tener niveles demasiado bajos como excesivamente altos de potasio puede representar un problema.
La clave, por tanto, no está en consumir potasio en exceso, sino en obtener una cantidad adecuada mediante una alimentación variada y equilibrada.
1. Puede favorecer el control de la presión arterial
Uno de los aspectos más estudiados del potasio es su relación con la presión arterial.
Una alimentación con demasiado sodio puede favorecer la retención de líquidos y contribuir a elevar la presión arterial en determinadas personas. El potasio, por su parte, ayuda al organismo a manejar el sodio y favorece su eliminación a través de la orina.
Además, este mineral participa en mecanismos relacionados con la relajación de las paredes de los vasos sanguíneos, lo que puede favorecer una presión arterial saludable.
Pero hay algo importante que aclarar: comer un alimento rico en potasio no compensa automáticamente una dieta cargada de sal. Lo más beneficioso es reducir el exceso de sodio mientras se aumenta el consumo de alimentos naturales que aporten potasio.
2. Ayuda a mantener un mejor equilibrio entre sodio y potasio
El sodio y el potasio mantienen una relación estrecha dentro del organismo. El problema es que muchas dietas actuales contienen grandes cantidades de sodio procedentes de alimentos ultraprocesados, comidas rápidas, embutidos, sopas instantáneas y snacks.
Al mismo tiempo, algunas personas consumen pocas frutas, verduras y legumbres, que son fuentes naturales de potasio.
Por eso, mejorar la relación entre ambos minerales no consiste únicamente en buscar un suplemento. Una alimentación basada en frutas, vegetales, legumbres, tubérculos, pescado, frutos secos sin exceso de sal y otros alimentos poco procesados puede aportar una combinación nutricional mucho más favorable.
3. Participa en el ritmo y funcionamiento normal del corazón
Cada latido cardíaco depende de señales eléctricas que deben producirse en el momento adecuado. El potasio participa en estos procesos junto con otros minerales importantes.
Cuando existe un equilibrio adecuado, las células musculares pueden contraerse y relajarse correctamente. Sin embargo, una alteración importante de los niveles de potasio puede afectar esta actividad eléctrica.
Una cantidad insuficiente puede provocar debilidad muscular y, en determinadas circunstancias, alteraciones del ritmo cardíaco. Por otro lado, un nivel excesivamente elevado también puede ser peligroso para el corazón.
Por este motivo, tomar suplementos de potasio por cuenta propia no es una decisión que deba tomarse simplemente porque el mineral sea beneficioso.
4. Los alimentos ricos en potasio forman parte de una alimentación saludable
Una de las mejores maneras de incorporar potasio es consumir alimentos que lo proporcionan de forma natural.
Frutas, verduras, legumbres, lácteos, pescado y otros alimentos poco procesados no solo aportan potasio. También contienen fibra, vitaminas, minerales y diferentes compuestos que contribuyen al bienestar general.
Un ejemplo es el patrón alimentario DASH, que da prioridad a frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, pescado y otros alimentos saludables, mientras limita el exceso de sodio y grasas poco saludables. Este patrón alimentario ha demostrado ser útil para ayudar a reducir la presión arterial.
Esto demuestra que la salud cardiovascular no depende de un solo alimento, sino de la combinación de muchos hábitos.
5. Puede estar relacionado con un menor riesgo cardiovascular
La presión arterial elevada es uno de los factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.
Debido a que una ingesta adecuada de potasio puede contribuir al control de la presión arterial, este mineral también ha sido estudiado en relación con la salud cardiovascular. Una alimentación baja en potasio y elevada en sodio se ha asociado con un mayor riesgo de hipertensión.
Sin embargo, esto no significa que el potasio sea un medicamento capaz de prevenir por sí solo un infarto o un accidente cerebrovascular.
La protección del corazón requiere un enfoque mucho más amplio: mantener una presión arterial controlada, no fumar, realizar actividad física, cuidar el peso, controlar el colesterol y la glucosa, dormir adecuadamente y seguir las indicaciones médicas cuando exista alguna enfermedad.
¿Qué alimentos contienen potasio?
Muchas personas piensan inmediatamente en el plátano o guineo cuando escuchan hablar de este mineral, pero existen muchas otras alternativas.
Entre los alimentos que pueden aportar potasio se encuentran:
- Aguacate.
- Plátano o guineo.
- Papa.
- Batata.
- Habichuelas.
- Lentejas.
- Espinaca.
- Acelga.
- Tomate.
- Melón.
- Kiwi.
- Naranja.
- Yogur natural.
- Leche.
- Pescado.
- Frutos secos y semillas sin exceso de sal.
Incorporar diferentes alimentos de esta lista a las comidas habituales permite obtener potasio junto con muchos otros nutrientes importantes.
¿Cuánto potasio necesita una persona?
Las necesidades de potasio pueden variar según la edad, el sexo y determinadas circunstancias. Como referencia, los valores de ingesta adecuada señalados por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos son aproximadamente 3,400 miligramos diarios para los hombres adultos y 2,600 miligramos para las mujeres adultas.
Para muchas personas, estas cantidades pueden alcanzarse mediante una alimentación variada, sin necesidad de recurrir a suplementos.
¿Es recomendable tomar suplementos?
No necesariamente.
Para la mayoría de las personas sanas, obtener potasio a través de los alimentos suele ser la opción preferible. El organismo necesita mantener este mineral dentro de determinados niveles y los riñones desempeñan un papel fundamental en la eliminación del exceso.
Cuando una persona tiene problemas renales o utiliza determinados medicamentos, el potasio puede acumularse en la sangre. Por eso, los suplementos y los sustitutos de sal que contienen potasio deben utilizarse con especial precaución y, cuando corresponda, bajo orientación profesional.
El equilibrio es más importante que el exceso
El potasio es indispensable para numerosas funciones del organismo y tiene una participación importante en el funcionamiento normal del corazón.
Consumir suficientes alimentos ricos en este mineral puede contribuir a mantener una presión arterial saludable y favorecer un mejor equilibrio frente al consumo de sodio. Pero no se trata de encontrar un alimento milagroso ni de consumir suplementos sin necesidad.
La verdadera estrategia consiste en construir una alimentación equilibrada: comer más frutas y verduras, incluir legumbres y otros alimentos naturales, moderar la sal, realizar actividad física y controlar periódicamente factores como la presión arterial y el colesterol.
En definitiva, cuidar el corazón no depende de un único mineral. Depende de la suma de decisiones que tomamos cada día. Y dentro de esas decisiones, mantener una alimentación variada que aporte suficiente potasio puede ser un aliado importante para conservar una buena salud cardiovascular.