En redes sociales se ha vuelto viral una sencilla mezcla de bicarbonato de sodio con miel que supuestamente debe tomarse antes de dormir para conseguir más energía, mejorar la circulación y aumentar el rendimiento sexual durante toda la noche.
La receta parece inofensiva porque utiliza ingredientes que muchas personas tienen en casa. Pero que algo sea fácil de preparar no significa que sea seguro ni que tenga los efectos que promete internet.
La receta viral, tal como circula
La versión que aparece en numerosas publicaciones utiliza:
- 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
- 1 cucharada de miel
- Unas gotas de agua
La preparación consiste simplemente en mezclar los ingredientes hasta obtener una pasta y, según la publicación viral, consumirla antes de dormir.
Pero aquí hay una advertencia importante: esa cantidad de bicarbonato es considerable y no debería recomendarse como una dosis para consumir. El bicarbonato de sodio aporta una cantidad elevada de sodio y puede alterar el equilibrio ácido-base del organismo.
¿Por qué se hizo tan famosa?
La fama de esta combinación viene principalmente de una explicación muy sencilla: la miel aporta carbohidratos, que pueden proporcionar energía, mientras que el bicarbonato tiene propiedades alcalinas y se ha estudiado en determinados contextos deportivos para ayudar a retrasar la fatiga durante esfuerzos intensos.
De ahí surgió la idea popular de combinar ambos ingredientes y convertirlos en una supuesta bebida o «bomba» para aumentar la vitalidad y el rendimiento sexual.
El problema es que esa lógica no demuestra que la mezcla mejore la erección, aumente la circulación o haga que una persona tenga mayor rendimiento en la cama.
El bicarbonato no es un potenciador sexual
Este es uno de los puntos que más se omiten en las publicaciones virales.
No existe una buena evidencia que permita afirmar que tomar bicarbonato de sodio antes de dormir produzca una mejor erección o un aumento significativo del deseo sexual.
Además, consumirlo en cantidades elevadas puede provocar náuseas, vómitos, dolor abdominal, gases, diarrea y una ingesta excesiva de sodio. En cantidades importantes también puede producir alteraciones del equilibrio químico del organismo.
Las personas con hipertensión, problemas cardíacos, enfermedad renal o determinadas condiciones médicas deben tener especial precaución con el bicarbonato debido a su contenido de sodio y a sus efectos sobre el organismo.
¿Y la miel?
La miel sí contiene azúcares y puede aportar energía, pero eso tampoco significa que funcione como un medicamento para mejorar el rendimiento sexual.
Una cucharada de miel puede formar parte de una alimentación normal, pero convertirla en una «fórmula milagrosa» junto con bicarbonato es otra historia.
Entonces, ¿funciona o es otro mito de internet?
La respuesta más honesta es: no hay evidencia suficiente para afirmar que esta mezcla sea una «bomba natural» sexual.
Si una persona quiere mejorar su energía y su rendimiento sexual, existen factores mucho más importantes: dormir adecuadamente, hacer ejercicio, mantener un peso saludable, controlar el estrés, llevar una alimentación equilibrada y evitar el exceso de alcohol y tabaco.
Y si existe dificultad frecuente para conseguir o mantener una erección, lo recomendable no es buscar una receta viral, sino consultar con un profesional de la salud, porque en algunos casos puede ser una señal de otros problemas que conviene evaluar.
La próxima vez que veas una publicación prometiendo que una mezcla de dos ingredientes puede convertirte en una máquina durante toda la noche, recuerda algo sencillo: que una receta se vuelva viral no significa que esté comprobada.
Antes de probarla, conviene preguntarse no solamente «¿funcionará?», sino también «¿qué puede pasar si no es tan inofensiva como parece?»
