Compré una casa en la playa y mi hijo pretendía traer a 30 familiares de su esposa, por eso tomé esta decisión.
Durante muchos años soñé con tener una casa junto al mar. No buscaba lujo ni ostentación. Solo quería un lugar donde pudiera desconectarme del trabajo, respirar aire fresco y disfrutar del sonido de las olas sin preocupaciones. Después de mucho esfuerzo y sacrificio, ese sueño finalmente se hizo realidad. La casa era sencilla, pero acogedora….